Esponja para las tradiciones
Ballet folclorico de Trinidad
La única compañía de baile profesional que existe en la provincia con más de 40 años de creada y el encanto de compendiar todo el arcoiris de la cultura trinitaria, fundamentalmente su raíz más fuerte, la de los negros congos. Premio Memoria Viva en 1997 y Símbolo de la cultura espirituana, el grupo mantiene los espectáculos varias noches a la semana en su Palenque, ubicado en el corazón de la Villa
Tambores, cencerro, maracas, güiros. Toques. Los cuerpos se sueltan en un movimiento desenfrenado, rítmico, creativo, único. Bailes. Voces que invocan orishas, ruegan por las cosechas, claman la bendición a la hora de las comidas. Cantos. El palenque de los congos reales luce en sus paredes vasijas de barro, lanzas, tarros, grilletes, máscaras de la santería, hachas, cadenas, machetes. Por sus cuatro costados se respira el halo de Changó, Oshún, Elegguá.El Ballet folclórico de Trinidad no sólo revive a Africa. La única compañía de baile profesional que existe en la provincia se alimenta desde hace casi 40 años de la mejor herencia folclórica de la región: bailes como la Makuta, Palo, Garabato, Managua, Ombligada, del cabildo de San Antonio (la raíz conga y más profunda de la comarca); cantos y danzas de descendencia yorubá de los cabildos Santa Bárbara y Santa Teresa; bailes campesinos trinitarios como la Siviringa y María Pingoya; populares cubanos como Chachachá, Mozambique, Pilón, Mambo, comparsas, rumbas, sones, tonadas y algunos números del teatro de relaciones al estilo de "La matanza de la culebra" y "Taita la danza".
Calendario atrás"Esta es una historia muy larga, desde los palenques, los bisabuelos y abuelos, en la familia siempre cantaban, bailaban, tocaban, sobre todo mi madre y mis hermanos. Allá por el año 57, cuando empezó el motel Las Cuevas, Manolo Bécquer y Juan Rafael Hernández crearon el Conjunto folclórico para actuar allí, con personas a las que les gustaba eso. Nosotros lo mantenemos para cuidar esas raíces y entregarlas a quienes vengan atrás", cuenta Jorge Díaz González, uno de los fundadores.Después, para 1963, un hombre llamado el Doctor Muñoz, descendiente de italianos, se inspiró en el cuadro "Fiesta del Día de Reyes", del pintor vasco Víctor Patricio de Landaluze, donde se recrean aquellos 6 de enero de los tiempos de la Colonia, cuando a los esclavos les permitían exhibir sus cabildos, reverenciar sus santos, salir a las calles recreando los vestuarios y cantos típicos de sus descendientes, a partir de yarey, yute, retazos de tela, máscaras, o exhibiendo los ropajes desechados por los amos.Todos esos ingredientes, que conformaron el definitivo ajiaco de la cultura cubana, se fundieron en una comparsa, aquel fandango multicolor, considerado por algunos investigadores el origen del carnaval, y quedaron recreados en la primera coreografía y definitivo sello distintivo del entonces Conjunto floclórico, cuyos alrededor de 40 integrantes se abrazaron en torno a la idea espontánea y definitivamente.Más tarde vendría el imprescindible instructor Amador Ramírez, que decide mantenerlo como un grupo aficionado de danza floclórica, con bailarines, cantantes y músicos, que hasta hoy han distinguido sus presentaciones con música siempre en vivo y la balanza a favor de la veta afrocubana en Trinidad, ya sincretizada con la cultura y religión católicas.La agrupación, en la cual todavía se recuerda a otros aglutinadores claves; Pablo Dalmau y José Enrique Tamayo, se mantuvo vinculada a la Casa de la Cultura de la localidad, participó en múltiples festivales provinciales y nacionales, en el Festival matancero de la rumba y el tambor, en el Festival caribeño de Santiago de Cuba, visitó Alemania y España.El sabor tradicional atrapó enseguida al naciente turismo isleño y su presencia se hizo recurrente en los hoteles Ancón, Costasur, Las Cuevas, la Casa ARTEX y de la Música, sin perder el vínculo comunitario con presentaciones en ferias, semanas de la cultura, fiestas populares y tradicionales en localidades cercanas. Instructores y los propios integrantes impartían clases, realizaban los ensayos y montaban los espectáculos.Con varios reconocimientos provinciales y nacionales, en 1997 obtienen el importante premio Memoria Viva y actualmente están considerados como todo un símbolo de la cultura espirituana. En el 2000 alcanzan la categoría de Profesionales, con la inmensa mayoría de sus integrantes considerados de primer nivel.
Calendario actualEn estos momentos, algo más de 20 personas conforman el ahora llamado Ballet folclórico de Trinidad, que desde hace unos meses concentra sus presentaciones en el nuevo local, levantado en tiempo breve por sus propios artistas, con la inversión y el apoyo de la gerencia de Artex y bautizado sugerentemente como El palenque de los congos reales, en un céntrico lugar cercano a las Casas de la Trova y de la Música.Con capacidad para un centenar de personas, ofrece cuatro veces por semana espectáculos nocturnos de unos 50 minutos, y en dependencia de la afluencia de visitantes otras actividades menores diarias entre la media mañana y el mediodía. Algunas veces, todo el tiempo se dedica a un género; otras, mezclan fragmentos en una función variada, con terminación bastante arriba, bañada de aires populares.Gisela Zerquera, actual directora y bailarina del grupo, insiste en que el folclor trinitario resulta muy pecualiar, cada número requiere investigación y consulta en las fuentes vivas porque lo verdaderamente auténtico se va diluyendo en los siglos: "Mantenemos dos caminos, uno hacia lo original, hacia la raíz, pero también recreamos, enriquecemos aquello con nuevos elementos para renovarnos, siempre a partir de la opinión del Consejo artístico y de la aprobación del colectivo. Tenemos en proyecto montar algunas leyendas con los bailes congos acompañantes y otras obras del folclor yorubá."Nuestro trabajo necesita muchos accesorios originales, elementos de artesanía, tejidos de yarey, utilería en madera, diversa y exclusiva, que se confeccionan por los propios integrantes. En la provincia no existe un sistema de apoyo, contamos con un taller, costurera, diseñadora y todo el mundo ayuda para preparar el vesturio, muy difícil de conseguir, igual que el calzado."Los músicos asumen el arreglo de los instrumentos, e incluso fabrican los tambores yuca, que no se comercializan y constituyen parte del acervo oral del territorio, a partir de un tronco ahuecado de aguacate u otro árbol blando, al cual se le monta un cuero con cuerdas y cuñas hasta lograr la afinación de esta verdadera rareza de la melodía.Hoy, muchos jóvenes optan por el Ballet folclórico trinitario, cuya originalidad, altura, vitalidad y otros encantos han sido ponderados por no pocos especialistas y lo mantienen entre las preferencias de los coterráneos y de turistas de muchos países, quienes saben apreciar esa insistencia por no desvirtuar sus cimientos en nombre del mercado, ese encanto de compendiar, como una esponja, todo el arcoiris cultural de la Trinidad.
11 comentarios
Dr. Enrique L. Rosario Aloma -
MARIA EUGENIA VILARIÑO -
DR CARLOS E MUNOZ FONTANILLS -
Alejandro Munoz -
Ubaldo Hernandez -
JULIO A MUNOZ SR -
José Muñoz -
dayanna -
jise cheo pedroso -
Estoy interesado por ver fotos y tener informaciones del grupo folkorico y rumberos "TONADA TRINITARIA"
Sus elementos ritmaticos de cantos y sonido del tambor me facinan
es un grupo capas de trasmitir armonia a los rumberos de ayer-hoy y de siempre
saludos cubanos
jose cheo
julian david -
MOISES PINEDA SALAZAR -
MOISES